Un rincón que ha reunido visitantes durante siglos
El Callejón y la Plazuela de los Sapos combinan la atmósfera histórica del centro poblano con una tradición comercial que continúa reuniendo anticuarios, coleccionistas y viajeros.
La Plazuela de los Sapos data de 1780 y, pocos años después, en 1785, se convirtió en la Alameda de los Sapos. En 1816 se decretó la realización de un mercado semanal en este espacio, como una alternativa para disminuir la actividad concentrada en la plaza principal de la ciudad.
Con el paso del tiempo, la zona se consolidó como un punto reconocido por sus tiendas de antigüedades. Durante los fines de semana, la plazuela recibe un tianguis en el que es posible encontrar libros antiguos, juguetes, muebles, piezas decorativas, objetos de colección y toda clase de curiosidades.
Visítalo durante el fin de semana para encontrar el tianguis; entre semana podrás recorrer el callejón con mayor calma y apreciar mejor sus fachadas y comercios.
Además de buscar algún tesoro entre los puestos, vale la pena caminar sin prisa, tomar fotografías y conectar el recorrido con otros lugares cercanos como el Museo Amparo, El Parián y el Barrio del Artista.

